-Explícate- le digo sin rodeos.
-Has debido de enfadar mucho a alguien. Fue hace dos días como te he dicho, un tipo se presentó aquí con una pistola en la mano y muy poca paciencia, preguntando sobre un encargo, una modificación de un 44. ¿Te suena de algo?
-Mi encargo- Digo en voz baja, casi para mi mismo-¿Por qué me cuentas esto?
-Porque nadie jode a la serpiente, vas a cargarte a esa rata que anda husmeando por ahí y porque ahora trabajas para mi, van a pasar cosas en esta ciudad y tu me serás de gran utilidad- Si he llegado hasta aquí es precisamente por no comprometerme con ninguna facción, pero si rechazo esto soy un cadáver andante, así que no tengo otra alternativa.
-Me tomaré tu silencio como una aceptación, mis hombres te darán una dirección, es tu nuevo apartamento, dejarás de recibir encargos de las familias y desaparecerás del radar durante un tiempo, me reuniré contigo en breve.
Piso franco de la serpiente en isla Thomsen, una semana después alrededor de la medianoche.
Me encuentro con mi nuevo jefe por primera vez desde aquel día en el local. Entra en el piso algo agitado.
-El equilibrio de poder en las islas se ha roto- me dice nervioso, no se si es bueno o malo para el- el hijo insurrecto de Patrick Thomsen ha segado a la cúpula de directivos de su familia y tiene el control practico de las afueras, los chinos han empezado a presionar en la propia isla Thomsen, la bolsa parece una puta montaña rusa y las demás familias se vigilan unas a otras preparándose para lo peor.
-Creía que las siete familias eran empresas y no mafias ¿Habrá guerra entonces?
-Todavía es pronto para saberlo pero lo que esta claro es que se avecinan cambios y que estas familias tienen dos caras, la que ensañan durante el día y la que muestran al caer la noche- La serpiente me da instrucciones de estar atento a la calle y de estar alerta y preparado por lo que pueda pasar aunque no se muy bien como si no tengo ni la mas remota idea de que es. Hace ademán de irse del apartamento pero antes me dice- Por cierto tengo algo para ti- alargando la mano para entregarme uno de esos dispositivos de vídeo holográficos, cuando abro el archivo que contiene veo la grabación de la cámara de seguridad del taller clandestino.
Al parecer el tipo al que busco vino al local y amenazó a punta de pistola al pobre idiota del taller, sin embargo le aplastó la cabeza con sus propias manos cuando se resistió, después de confesar terminó de romperle la cabeza y lo dejó tendido en el suelo como si fuera un saco de arena. La grabación de la cámara oculta es esclarecedora y aunque todavía no se quien coño es, se que se mueve por venganza ciega, además se como es y no me hará falta buscarle, solo dirigirle a donde yo quiera y el vendrá a mi...
