¿Qué es lo que hace
hombre al hombre? ¿El hambre? ¿La corrupción? ¿La injusticia?
¿Las medallas?
El Sol es el mayor
igualador de nuestro mundo, se alza sobre los ricos y sobre los
pobres, sobre los vencedores y los vencidos, sobre los puros y los
impíos... Y es que precisamente es acerca de puros e impíos sobre
lo que trata esta historia...
12:00 a.m.Estación de
ferrocarril de Baff City. Llega un tren por el andén 12.
Me
llamo Shawn Byrne, aunque se me han llamado de muchas formas: cuervo,
esposo, papá y últimamente con más frecuencia, inspector.
Os
preguntareis qué hago en este tren. Bueno, hay ciertos lugares donde
ser limpio te puede jugar muy malas pasadas, ya que si no te moderas,
ni te imaginas la cantidad de gente a la que le puedes llegar a tocar
los cojones. La policía es uno de esos lugares, así que ya os
estaréis haciendo una idea, mi historial y su falta de resolución
les impedía matarme y arrojarme a un río: ¿un héroe de la policía
famoso por su exitosa participación en el arresto de defraudadores y
corruptos aparece brutalmente asesinado? Demasiado ruido, demasiado
papeleo. Dicho esto mejor quitarse de ruidos y rellenar un poco más
de papeleo hasta que, por arte de la burocracia, tienes a ese héroe
metido en un tren con destino a su nuevo puesto en la ciudad más
peligrosa de la nación y allí el ruido no importa, ya hace mucho
que se quedaron sordos...
Lo
bueno de salir de un retrete para meterte en un vertedero es que te
vas acostumbrando al mal olor, y a un vertedero es a donde voy, pues
no soy más que papel que reciclar.
¿Mi
familia? ¿Mi salud? No hay cabida para ellos en la imponente Baff
City, en un vertedero no hay sitio para diamantes.
Pero
como hay que quedarse con el lado bueno de las cosas ahí va la otra
cara del negocio: ahora si oís mi nombre probablemente lo oiréis
con la palabra teniente precediéndolo, y como cualquier otro humano
soy un incorregible vicioso, tengo la mayor oportunidad de mi carrera
para tocarle los cojones a la legión de criminales que pueblan Baff
City...¡Y ni siquiera he cumplido los cuarenta! Creo que al final,
acabará gustandome esto.
Toca
bajarse del tren, maletas, empujones, prisas... Y a la salida un
hombre-gabardina con una amplia sonrisa...
-Buenos
días, Teniente Byrne. Bienvenido a Baff City.
...y
una pistola en la mano, que disparaba sin alterar lo más mínimo esa
sonrisa.
Lo
bueno de los disparos es que la gente sabe exactamente qué te pasa
para que estés tirado en el suelo luchando por contener la
hemorragia, no hacen falta explicaciones...
Por
eso nadie te explica que son el mejor aviso que alguien es capaz de
dar...

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